Sueños 9 marzo 2010
Posted by parmahispana in General.trackback
Me toca la lotería y cojo el dinero de todo el mundo. Y voy a Australia a dar dinero a los pobres con mi barco. Cuando miraba al mar, entonces vi algo desde lejos. Venía más cerca y vi que era una ballena. Vi a otro barco que la quería cazar. Entonces, llamé a la policía y vinieron y les pusieron una multa carísima.
Diego Liébana
———————————–
Un día mi padre me dijo: “Te voy a comprar un perro, un perro de la raza que quieras, por tus notas. Has sacado todo dieces o nueves siempre. Además tus hermanos nos van a dejar solos. Y además te da compañía.” Fuimos a la tienda de animales. Había loros, pájaros y perros. Vimos un yorkshire y yo dije: ” Quiero ese, Papá”. Además se puede trasladar de un país a otro.
Yo me lo llevé a casa y le puse un nombre… “Se va a llamar… ¡Polo!”. Y todas las mañanas me chupaba cuando me despertaba, y por las noches lloraba y a mi me daba pena, quería ir a consolarlo.
Y también cuando iba al cole, me seguía hasta la puerta. Y cuando llego, me salta encima. Una vez, mi madre se enfadó con Polo porque había hecho pis en la alfombra y después se puso a dormir.
Carlota Puyol
—————————————-
Es que toda mi familia y yo teníamos una casa en el bosque. Tenéis que saber que mi familia es muy numerosa. Una noche, yo estaba mirando fuera de la ventana. De repente, vi a una bruja vestida de una pobre niña que se había perdido en el bosque. Cogió un donuts y le puso veneno. Mi familia y yo oimos algo o alguien llamar a la puerta. Era la bruja. Le contó a mi familia una mentira, que se había perdido en el bosque y que ahora tenía mucho frío y mucha hambre. Mi familia la dejó pasar y dijo: “Tomad este donuts en signo de mi gratitud. Mi familia y yo nos sentamos a cenar. Toda mi familia excepto yo, que sabía la verdad, le había regalado el donuts a mi bisabuelo. Fui corriendo a toda velocidad, salté sobre la mesa y le cogí el donuts a mi bisabuelo y le dije a mi abuela sobre el donuts envenenado y de la bruja que se había disfrazado de una niña. Me acompañó al baño silenciosamente, cogí el donuts envenenado, lo tiré al váter, tiré de la cadena y el donuts desapareció para siempre. Y la bruja, tan arrepentida, se fue entre el bosque y nunca más volvió.
Alejandra Fernández
Comentarios»
No comments yet — be the first.